Por: David Yepes
La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) del Consejo de Europa ha asegurado que "en las últimas semanas las declaraciones de responsables de alto rango, además de las acciones llevadas a cabo por el Gobierno" francés "han estigmatizado" a los gitanos de origen extranjero en ese país.
El ECRI denuncia que los integrantes de esa comunidad "se presentan colectivamente como autores de infracciones penales" y se les caracteriza como "los únicos responsables" de abusos a la reglamentación europea en materia de libertad de circulación. Ese organismo del Consejo de Europa, que se dice "profundamente preocupado por el trato que reciben actualmente los romanís inmigrantes en Francia", expresa su "decepción por una evolución particularmente negativa".
Recuerda esa comisión que en un informe publicado el pasado mes de junio recomendó "a las autoridades francesas combatir las actitudes racistas y la hostilidad de la población mayoritaria frente a esa comunidad".
En 2005 el ECRI ya recomendó a Francia que respetase "los derechos sociales de los romanís en materia de vivienda, de salud y de acceso a la educación". "Todavía en 2010 muchas personas viven en condiciones deplorables en campamentos muy sencillos", dice el ECRI, que agrega que una "política basada en las expulsiones forzadas y las medidas que incitan a 'abandonar' Francia no pueden ofrecer una respuesta muy duradera".
Con una mirada más amplia, ese organismo del Consejo de Europa considera que "el 'anti-gitanismo', que constituye una forma de racismo, debería combatirse de manera eficaz en todos los países europeos". Para evitar la marginación de los romanís -gitanos originarios de Europa del Este- y para luchar contra la imagen negativa a la que "inevitablemente" se les asocia, es indispensable desarrollar programas que dispongan de suficientes recursos para atender "las verdaderas necesidades de los grupos señalados", sostiene el informe.
El ECRI puntualiza que tanto "las políticas gubernamentales como las proposiciones de ley que tiene por base una discriminación fundada sobre el origen étnico son inadmisibles" y van contra el conjunto de obligaciones de los países miembros del Consejo de Europa.
El primer ministro francés, François Fillon, ha convocado un encuentro extraordinario con algunos de los titulares de su gabinete para "coordinar" las controvertidas medidas puestas en marcha en Francia en relación con el colectivo gitano.
A la cita han sido invitados los responsables de Interior, Brice Hortefeux, y de Inmigración, Eric Besson, así como el secretario de Estado de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, y el director de gabinete del departamento de Justicia, según el comunicado difundido por la Oficina del primer ministro al término de la reunión..Fillon ha insistido "en la necesidad de actuar con firmeza, continuidad y justicia" y ha subrayado que la lucha contra la inmigración irregular "no se debe instrumentalizar".
El primer ministro ha recordado a sus invitados que las acciones emprendidas para acabar con la "ocupación ilegal" de terrenos y reconducir a los gitanos en situación irregular a sus países de origen "son conformes a la legislación francesa y europea".
La mayoría de las deportaciones son "voluntarias", según el primer ministro, quien ha anunciado que mañana mismo se pondrá en contacto con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, para abordar esta cuestión y las posibles iniciativas destinadas a mejorar la situación del colectivo romaní. .Al término del encuentro, el ministro de Inmigración ha cifrado en 635 los gitanos expulsados desde el pasado 28 de julio.



Por: David Yepes


